Cloro, bromo u oxígeno activo… ¿Qué tratamiento elegir?
Para mantener un agua cristalina y saludable, la elección del producto de mantenimiento es crucial. Pero entre cloro, bromo y oxígeno activo, ¿cuál es el adecuado para tu instalación? Todo depende de la temperatura del agua y de tu sensibilidad.
Aquí tienes nuestra guía comparativa para ayudarte a decidir.
1. Cloro: la estrella de las piscinas
El cloro es el desinfectante más conocido y económico. Es muy eficaz contra bacterias y algas.
- Ideal para: Piscinas (inflables, tubulares, enterradas).
- Por qué: Es muy efectivo en agua fresca o templada.
- Limitación: El cloro pierde eficacia cuando la temperatura del agua supera los 28°C. Además, se evapora rápido y puede generar un olor fuerte (cloraminas). Por ello, no se recomienda para spas climatizados.
2. Bromo: el rey del spa
El bromo es un pariente del cloro, pero sin los inconvenientes del olor. Es el tratamiento de referencia para aguas calientes.
- Ideal para: Spas y piscinas climatizadas.
- Por qué: A diferencia del cloro, el bromo sigue siendo muy eficaz incluso en agua calentada hasta 40°C.
- Ventajas:
* Inodoro (sin olor a “lejía”).
* Menos irritante para ojos y piel que el cloro.
* Permanece activo aunque el pH del agua varíe ligeramente.
3. Oxígeno activo: suavidad ante todo
Es una solución ecológica y muy suave, usada frecuentemente para el confort de los bañistas.
- Ideal para: Spas (resiste hasta 40°C) y piscinas pequeñas para niños.
- Por qué: Es el tratamiento menos agresivo, recomendado para pieles sensibles y personas alérgicas al cloro.
- Ventajas:
* Agua muy suave y sin olor.
* Acción inmediata (desinfección rápida). - Limitación: Es un producto “volátil”, actúa rápido pero no dura mucho. A menudo hay que añadirlo de nuevo o combinarlo con un activador para que su efecto se mantenga.
4. Regla de oro: el equilibrio del pH
Sea cual sea el producto elegido (cloro, bromo u oxígeno), no funcionará si el pH es incorrecto.
El pH (Potencial de Hidrógeno) mide la acidez del agua.
- Objetivo: Mantener siempre el pH entre 7.0 y 7.4.
- Si el pH está desequilibrado: Los productos de tratamiento serán ineficaces, el agua puede volverse verde o irritante.
Buen gesto:
Testea tu agua (tiras reactivas o medidor electrónico) al menos una vez por semana.
Si el nivel es incorrecto, ajusta con pH + (para subir) o pH - (para bajar) antes de añadir el desinfectante.
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