Para disfrutar de asados perfectos temporada tras temporada, tu barbacoa requiere un poco de atención. Aquí tienes los gestos correctos para el mantenimiento y las soluciones a los problemas más comunes.
Consejos de mantenimiento y limpieza
Regla de oro: Espera siempre a que la barbacoa esté apagada y fría antes de limpiarla. Las grasas de la cocción son muy corrosivas, ¡nunca las dejes estancadas!
Limpieza después de cada uso
- Parrilla: Límpiala sistemáticamente después de cada uso. Utiliza agua jabonosa (jabón negro o de Marsella) y un cepillo de acero para eliminar los restos. Enjuaga y seca inmediatamente para evitar la oxidación.
- Bandeja recogegrasas: Vacíala y límpiala regularmente.
- Consejo de experto: Coloca una capa de arena en el fondo de la bandeja para absorber las grasas y facilitar la limpieza.
Mantenimiento específico según el tipo de barbacoa
Barbacoa de gas
- Quemadores y difusores: Límpialos regularmente con un cepillo fino (agua + jabón). Desobstruye los orificios pequeños con una varilla metálica o un cepillo de tuberías.
- Tapa y cubeta: Agua + jabón suave. Para manchas difíciles, usa polvo no abrasivo o jugo de limón. Enjuaga y seca bien.
Barbacoa de carbón
- Hogar: Vacía siempre las cenizas frías después de cada uso.
- Limpieza profunda: Una vez al año, lava todas las superficies con agua limpia (con un poco de detergente si es necesario). Enjuaga y seca perfectamente antes del invierno.
Nota: Es normal que la cubeta se oscurezca con el calor.
Barbacoa eléctrica
Desconecta el aparato. Limpia las resistencias y la cubeta con agua jabonosa y una esponja suave (nunca abrasiva). Ten cuidado de no mojar las partes eléctricas (motor/cable).
1. Almacenamiento e invernaje
¿No vas a usar tu barbacoa durante un período largo?
- Realiza una limpieza completa.
- Barbacoa de gas: Cubre los quemadores con papel de aluminio para evitar que se instalen insectos.
- Guarda el aparato en un lugar seco, sin polvo y ventilado.
- Si es posible, colócalo en su embalaje original.
Atención: Una simple funda no siempre es suficiente contra la humedad estancada o el aire salino (cerca del mar).
2. Problema: Mi barbacoa está oxidada
Causa: La principal es la carbonización de las grasas inflamables. Si no se limpia después de cada uso, las grasas quemadas atacan el esmalte o la pintura, provocando la aparición de óxido.
Solución:
- Prevención: Limpia cuidadosamente la cubeta, los quemadores y la bandeja de grasa tras cada uso.
- Garantía: Los daños por corrosión debido a grasas quemadas (falta de mantenimiento) no están cubiertos por la garantía.
3. Problema: Mi barbacoa no enciende
Si tu barbacoa de gas no arranca, revisa lo siguiente:
- Botella de gas: ¿Estás usando el formato correcto? (6 kg o 13 kg, propano o butano según el modelo).
- Manguera: Asegúrate de que la manguera sea compatible G1/2 y esté en buen estado.
- Procedimiento: Si usas encendido electrónico (Piezo), debes escuchar un “CLAC” claro. Si enciendes demasiado rápido, el gas no llega a tiempo o se acumula demasiado. Sigue la guía del manual con calma.
4. Problema: Mi barbacoa produce demasiadas llamas
Llamas repentinas e intensas: suelen indicar acumulación de grasa.
En barbacoa de gas o eléctrica
- Fenómeno: Los jugos de cocción caen sobre los quemadores o difusores calientes y se encienden.
- Solución: Limpia el interior de la cubeta y los difusores antes de cada uso. Vigila la cocción y evita que se acumule grasa.
Nota: Los daños causados por fuego de grasa (pintura quemada, deformación) no están cubiertos por la garantía.
En barbacoa de carbón
- Fenómeno: La grasa cae sobre las brasas ardientes.
- Solución: Si las llamas suben demasiado, cierra inmediatamente la tapa y las ventilaciones. La falta de oxígeno apagará las llamas en segundos.
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